viernes, 18 de junio de 2010

VERGÜENZA ES POCO.

Lisa paseaba en moto un día nublado, un día más cruzaba por la verdulería en donde trabaja una chica de luminosos ojos café, ella nunca pensó que esa mirada la encandilaría tanto, es que siempre la veía mirando e iluminando hacia otro lado. Pero esta vez le toco a ella, la miro y la encandilo! A tal punto que perdió el control de la moto y paff… golpe.