Al caer la noche, la luna en sus ojos brillaba. En el cielo, las estrellas suavemente formaban, un
instante de sueños que su piel olvidaba.
miércoles, 2 de febrero de 2011
Quien sabe.
Quizá solo sea la falta de sol, quizá mi columna. Quizá sean mis días, quizá mi forma de ser y sentir. Quizá sea lo que he logrado, quizá lo que he inventado. Quizá sea hora de llorar, hasta quizá limpiar.
Quizá sea la falta de palabras, quizá sea mi postura. Quizá sean mis ideas, quizá sea mi forma de vivir. Quizá sea lo que he sembrado, quizá lo he cosechado. Quizá sea hora de ver, hasta quizá de aprender.
La tristeza hace salir la sangre de la herida, en tinta
de lapicera, para derramarse poco a poco sobre un
papel de restos de arboles, que guardara restos de un